Estudia el pasado si quieres pronosticar el
futuro.
Confucio
En el siglo XIV aparecen en Inglaterra el Poema
o Manuscrito Regio o Manuscrito de Halliwell
(1380) y el Manuscrito Cooke (1420) que se reputan
como la compilación esencial de los antiguos
preceptos Francmasónicos comunicados oral
y reservadamente entre los miembros de la Fraternitas
y el nexo fundamental entre las antiguas asociaciones
de picapedreros y canteros y la Masonería
Operativa. Paralelamente, en Alemania se redactan
los Estatutos de los Canteros Alemanes (1459),
lo cual nos lleva a considerar el nacimiento
de la Masonería Operativa en un amplio
espacio geográfico europeo. Los documentos
anteriores de los Gremios de Constructores en
realidad pertenecen a lo que hemos denominado
la Protomasonería Operativa. Y en este
punto, debemos remitir necesariamente al lector,
para una amplia comprensión de la compleja
evolución de la Masonería al excelente
libro Antiguos Documentos de la Masonería,
publicado por la Gran Logia del Norte de Colombia,
con sede capital en Barranquilla, en el año
2004, el cual contiene una recopilación
completa de reglamentaciones relacionadas con
la Orden desde el siglo IX hasta 1717, elaborada
por el ex Gran Maestro y tratadista Masónico
Mario Morales Charris.
Estas lecturas además, son la prueba reina
de que desde los comienzos medievales de la Masonería
existe un “Código Moral Masónico”,
en principio con acento religioso, que en esencia
se mantiene, aunque ahora con un enfoque basado
en valores.
De acuerdo al Poema o Manuscrito Regio se prohíbe
de manera absoluta admitir como Aprendices a
los Siervos y a los Inválidos y se hacen
repetidas referencias a la fraternidad entre “hermana
y hermano” prescribiéndose expresamente
que se debería pagar “bien y lealmente” al “hombre
y mujer sean quienes fueren”.
Ni en el Poema
o Manuscrito Regio o Manuscrito de Halliwell,
ni en el Manuscrito Cooke, ni tampoco en los
Estatutos de los Canteros Alemanes, aparece referencia
alguna a la leyenda de Hiram tal como la conocemos
hoy, ni al trabajo en presencia de un libro sagrado,
ni a la invocación
al G.'. A.'. del U.'..
Sin embargo, estos documentos traen un relato
fantástico de la historia de la geometría
y la construcción que en realidad no resiste
el más ligero análisis histórico,
pero que ha dado pie a una tradición mágica
que se ha tomado frecuentemente al pie de la
letra. Tampoco se hace referencia a los “Altos
Grados”, los cuales se introdujeron a mediados
del siglo XVIII a la Masonería Especulativa
y no tienen nada que ver con la Operativa.
En 1459 se reunieron en Regensburgo los Maestros
canteros de Estrasburgo, Constanza, Berna, Colonia
y otras ciudades alemanas, y aprobaron un texto
conocido como Ordenanzas de la Asociación
de Logias de Constructores. Esta asociación
se tiene como el antecedente más antiguo,
documentado, de la federación de Logias
que siglos más tarde se conocerá con
los títulos de Gran Logia y Gran Oriente.
Un punto importante para resaltar es que en el
Poema o Manuscrito Regio inglés y en el
documento alemán Ordenanzas de la Asociación
de Logias de Constructores, se tiene a los “Cuatro
Santos Coronados”(Quatuor Coronati), como
los santos patrones de las corporaciones de constructores,
coincidencia en la que se ve un enlazamiento
entre los canteros alemanes y los ingleses. La
diferencia consiste en que en lo sucesivo los
documentos alemanes además traerán
la invocación a la trinidad cristiana
(padre, hijo y espíritu santo) y a la
virgen María. La invocación a los
dos San Juan “el Bautista y el Evangelista” brilla
por su ausencia en los textos iniciales de la
Masonería Operativa.
Sobre estos santos coronados, y su leyenda,
veamos lo que dice el tratadista José Schlosser,
de la Gran Logia de Israel, (Obediencia fundada
sobre las columnas de la antigua y extinta Gran
Logia de Palestina), en un estudio que aparece
ampliamente difundido en Internet, titulado Quatuor
Coronati, la Leyenda de los Cuatro Mártires
Coronados que fueron Nueve, relato que transcribimos
completo por su importancia y evocación
patronal en la Masonería Operativa de
Francia, Alemania e Inglaterra hasta el siglo
XVII:
“... Los Cinco
Claudio, Nicóstrato, Sinforiano, Castorio
(y el ayudante de este último, Simplicio)
eran cristianos secretos y destacados operarios
en las canteras de piedra de Diocleciano, en
Panonia, región del Danubio medio. La
leyenda agrega el romántico detalle de
que su excelente trabajo se explicaba porque
era hecho en honor a Dios. Recordemos que Diocleciano
fue emperador romano desde el 284 al 305 d. C.
y que reorganizó el Imperio de acuerdo
a un sistema jerárquico, la Tetrarquía.
Su yerno y luego Emperador Valerio Maximiliano
Galerio lo instó a desatar una dura persecución
contra los cristianos.
Diocleciano ordenó a estos expertos que
tallasen una estatua en honor a Esculapio (dios
pagano de la medicina, hijo de Apolo). Firmes
en su fe, ellos se negaron, perdiendo el favor
del emperador. Fueron condenados a una horrible
muerte: se los encerró vivos en ataúdes
de plomo, lanzándolos al río el
8 de noviembre del año 287 d.C. (?). Un
correligionario escondió los restos en
su propia casa.
Los Cuatro
Cuando Diocleciano regresó a Roma edificó un
templo para el culto de Esculapio, ordenando
que los soldados romanos y especialmente los
Milicianos de Roma le rindieran culto y quemaran
incienso ante su imagen. Cuatro soldados cristianos
que se negaron fueron azotados hasta morir y
sus cuerpos arrojados a los perros. Los cadáveres
de Severus, Severianus, Corpophorus y Victorinus
nombres con los que se les conoció posteriormente
fueron sin embargo rescatados y enterrados junto
a los otros santos.
Los Nueve
Continúa la leyenda contando que pasaron
doce años y el Obispo edificó en
memoria de los nueve una Iglesia con el nombre
de Cuatro Mártires Coronados. Como lo
dice el título, los Cuatro Mártires
fueron en realidad nueve.
Veneración
Los relatos dicen que las “reliquias” de
los santos fueron depositadas en la Iglesia:
sierra, martillo, mazo, compás y escuadra
(los gremios de carpinteros también tenían
a estos santos por Patronos; recordemos que gran
parte de los edificios de la época se
construían con madera). Estas mismas herramientas
junto a una corona y a la imagen de un perro
o un lobo (que rehusaron comer los cuerpos y
los defendieron de otros carniceros) forman la
insignia de los santos. La iglesia Católica
dedicó el 8 de noviembre para homenajearlos
y los santificó. San Jerónimo (Sofronio
Aurelio Jerónimo, autor de la versión
latina “Vulgata” de la Biblia, 347420)
ya se refiere a ellos.
Masonería
En siglos posteriores (VI) se organizan los
Collegia Fabrorum: sus integrantes ocupaban la
retaguardia de los ejércitos romanos que
destruían a su paso todo lo existente
en sus acciones de conquista por Europa, Asia
y el norte de África. La misión
de los Ecollegiati” era la de reconstruir.
Dentro de esos Collegii, se veneró la
memoria de los santos y sus herramientas se convirtieron
en sus emblemas. Al simple efecto informativo
y si quisiéramos aceptar una línea
de continuidad muchas veces argumentada pero
totalmente infundadaŒ entre hechos históricos
cuyo origen, causa y estructura son totalmente
distintos, cabría mencionar que los Maestros “Comacinos” (arquitectos
aislados en el Lago de Como en la época
en que se disgrega el Imperio, legendarios precursores
de los Masones medievales), el franco (francos:
tribus de Germania, hoy Alemania), Carlomagno
(742814), Emperador de Occidente (800), el Reino
Germánico (843), el Sacro Imperio Romano
(962), fueron los puentes por los que pasó la
leyenda para llegar a los “Freemasons” ingleses
(s. XII, “guildas”, que para complacer
a la Iglesia se colocaban bajo el amparo de un
Rey o un Santo) y a los “Steinmetzen” (canteros
alemanes) del medioevo (s. XII, quienes bajo
la maestría de Erwin de Steinbach construyeron
la Catedral de Estrasburgo), que adoptaron a
los Quatuor Coronati como santos patrones del
Gremio Operativo.
Documentos
El “Manuscrito Regio” es el más
antiguo documento normativo Masónico conocido
hasta ahora, data de 1380 y fue encontrado por
Jones O. Halliwell, de quien toma su nombre,
en 1839. Es un poema de 794 versos conteniendo
ricas lecciones éticas y armonizadas enseñanzas
de tolerancia y fraternidad, tendiendo un puente
entre la Masonería Operativa, a la que
se refiere, y la Especulativa que practicamos.
Su título es “Hic Incipiunt Constitutiones
Artis Geometrae Secundum Euclidem”. En
su conclusión dice:”Roguemos ahora
al Dios Todopoderoso y a su madre la dulce Virgen
María, que nos ayuden a observar estos
artículos y estos puntos en todas sus
partes, como lo hicieron otras veces los Cuatro
Coronados, santos mártires, que son la
gloria de la comunidad. Buenos Masones, elegidos,
también ellos fueron escultores y tallistas
de piedra. Eran obreros dotados de todas las
virtudes. El emperador los llamó cerca
de sí, y les mandó que labrasen
la imagen de un falso dios y que la adorasen
como si fuera el Dios supremo ...”. Tras
relatar la leyenda, dice: “Su fiesta se
festeja ocho días después de la
de Todos los Santos ...”.
Los “Estatutos de los Canteros Alemanes”,
constituciones de los Steinmetzen (Gremio de
Constructores germanos) jurados en la Asamblea
de Ratisbona (Regesburg, Alemania) en 1459, y
aprobados posteriormente por el emperador Maximiliano
I, comienza con la siguiente invocación: “En
nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu
Santo, y de nuestra Madre la graciosa María,
y de sus santos servidores, los Cuatro Mártires
Coronados de perdurable memoria”.
La existencia simultánea de la Leyenda
en estos dos documentos constituye una prueba
determinante del origen común de la Masonería
Operativa en Inglaterra y el continente.
Fuente: Tomado del libro, "La Historia
de la Masonería", de Iván
Herrera Michel.
Edición Virtual: Darío Gómez
Tafur. OR.'. Colombia