Inicio
Nosotros Masonería Simbolismo Filosofismo Boletín Jurisdicción
FAQ's
Foro masónico Diccionario masónico en línea Tienda fraterna Trazados, burilados, etc. Biblioteca digital
La divina proproción
Tomado de la revista Algarabía*
"La geometría tiene dos tesoros: uno es el Teorema de Pitágoras;
 el otro, la división de un segmento en razón media y extrema.
Al primero lo podemos comparar a una medida de oro;
a la segunda la podemos considerar una preciosa joya" Kepler

¿Qué tiene en común una manzana, el David, la alineación de las galaxias, la Gioconda y la reproducción de los conejos? Que todas siguen un patrón matemático que nos hace cuestionar si las matemáticas existen porque el hombre las conoce (siguiendo las teorías de Schopenhauer de que las cosas existen porque alguien las puede percibir) o su el Universo existe por las matemáticas.

El patrón matemático del que hablo es la porción áurea, número áureo o sección áurea (término ideado por el matemático alemán Martín Ohm, hermano de físico que descubrió las leyes de la electromagnética), también conocido como el número de oro o phi (phi), según lo bautizó el matemático Mark Barr por la inicial del nombre de Fidias (escultor griego que usó la proporción áurea en todas sus obras) ¿Pero qué es el número phi?

 
Phi

Podríamos decir que, matemáticamente, sin complicarnos mucho, es un número irracional único en propiedades matemáticas, como ésta:

proporción aurea
32= 9 tendría que ser igual a 9=3+1


El primero en definir el phi fue Euclides de Alejandría, padre de la geometría, derivada de la simple división de una línea:

 Proporción áurea
AC/CB= AB/AC

Véase que el segmento AC es más corto que la línea AB, 0.618 veces su tamaño, para exactos. Al mismo tiempo, el segmento CB es 0.618 veces más corto que AC. La línea AB fue cortada en su áureo C.

¿Y qué hace de este número peculiar algo tan importante? Tomemos como ejemplo una manzana ordinaria: sus semillas están dispuestas en forma de estrella de cinco picos –triángulos isósceles cuyo lado menor es 0.618 veces más chico que los dos más grandes. ¿En qué proporción se separan cada uno de los anillos de Saturno?: 1/0.618. ¿Las semillas del girasol?: siguen espirales en proporción de 1/0.618. ¿Los círculos de las conchas de los músculos y las espirales de las galaxias?: también 1/0.618. ¿Las proteínas del ADN?: ¡sí, 1/0.618!

Se ha aceptado que la belleza radica en las simetría y ésta, a su vez, en la proporción áurea. Entre más simétrico sea algo y matemáticamente se acerque al phi, más bello es.

Fra' Luca PacioliEl hombre de Vitruvio de Da vinci es el mejor ejemplo, pues allí Leonardo plasmó la proporción áurea de forma anatómica. ¿Cuál es la distancia del tabique de la nariz a la punta de la frente?: 0.618 veces la distancia que hay del tabique a la punta del mentón. ¿Cuál es la proporción que va de la cabeza al ombligo y del ombligo a la punta de los pies?: 1/0.618. Nótense en el Hombre de Vitruvio, al igual que en la estrella, que la longitud de la punta de los dedos a la axila (AC) es 0.618 veces la distancia que va de una axila a la punta del brazo opuesto (CB) y que esta misma distancia es exactamente la que hay entre el ombligo y los pies.

Revisemos las esculturas de mármol clásicas o el David de Miguel Ángel y démonos cuenta de que el phi se repite un número infinito de veces: entre el muslo y la pantorrilla, el cuello y la cabeza, los labios y las mejillas, etcétera. También podríamos analizar a Brad Pitt o Elizabeth Hurley (dependiendo de cada quien, claro está) para observar cómo las proporciones de cada quién, claro está- para observar cómo las proporciones de sus rostros y figuras arrojan resultados como 1/0.617 o 1/0619, peligrosamente cercanos a la proporción áurea o divina: la belleza ideal.

Para que las cosas coincidan y nos sorprendan todavía más, tenemos que decir que le phi es un número de la secuencia de Fibonacci. En el siglo XIII, el matemático Leonardo da Pisa, alias Fibonacci, se preguntó cuán rápido se producirían los conejos en situaciones ideales. Este experimento, cuyo objetivo era proporcionar ejemplos para difundir la numeración decimal en Europa, arrojó resultados sorprendentes e inesperados: la sucesión de parejas de conejos era 1, 1, 2, 3, 5, 8, 13, 21, 34, 55, 89, 144, 233… o lo que es lo mismo 1+1=2, 2+1=3, 3+2=5, 5+3=8, 8+5=13, 13+21=34…

 
Secuencia de Fibonacci en el girasol

La sucesión de Fibonacci se obtiene sumando los dos números previos para obtener el siguiente ¿Y qué pasa si dividimos estos números entre su inmediato anterior? El resultado se acerca dada vez más a la proporción áurea; por ejemplo:

1/1=1.000

5/3=1.666

13/8=1.615

89/55=1.618

 

 

 

 

 

233/144=1.61805

 

¿Y cuántas espirales hay en las semillas de las flores de una piña de pino?: 3, 5, 8,13… ¿Y en un girasol o una margarita?: 13, 21, 34,55… También hallamos secuencias de Fibonacci en la criptografía, en las hojas de los árboles, la reproducción de las células, en la música de Bach (que secretamente introducía su firma «J.S. Bach» en forma de códigos musicales hechos con números de Fibonacci), en los mercados y bolsas de valores del mundo y en un sinfín de cosas. Por lo tanto, tengo malas noticias para aquellos que en la secundaria y la prepa decíamos que «las matemáticas no son para mí»: están en todas partes y no podemos escapar de sus garras, pues cuando hayamos muerto, los gusanos que desintegrarán nuestro cadáver se reproducirán siguiendo una secuencia de Fibonacci y la llamada «Divina Proporción»

 
Secuencia Fibonacci en pino

¿Serán acaso las matemáticas  «algo» independiente? ¿«Algo» que adorna las cosas perfectamente en el Universo? ¿La Causa Última o el Ser Contingente de Aristóteles? ¿La idea Máxima de Platón? ¿El Uno Absoluto de Pitágoras? ¿El Motor Inmóvil de Santo Tomás de Aquino?

A la Divina Proporción

A tí, maravillosa disciplina,
media, extrema razón de la hermosura
que claramente acata la clausura
viva en la malla de tu ley divina.
A tí, cárcel feliz de la retina,
áurea sección, celeste cuadratura,
misteriosa fontana de mesura
que el universo armónico origina.
A tí, mar de los sueños angulares,
flor de las cinco flores regulares,
dodecaedro azul, arco sonoro.
Luces por alas un compás ardiente.
Tu canto es una esfera transparente.
A tí, divina proporción de oro.

Rafael Alberti

-----------------------------------------------------

1«Goldene Schmitt», en Die Reine Elementarie MaThematick –Matemática elemental pura- (1826).
2 O sea, un número que nos se puede expresar como fracción: 1/3, ¼, 2.5, 3.3333 y 1.1818181818 son números racionales; mientras que pi, 0.05107462 o 4.72463595 son irracionales.

Le recomendamos que vea el siguiente DVD
  Donald en el País de las Matemáticas 

 

* Fuente: Gabriel García Jolly, 2007. Pago por ver... y por oír. Algarabía: Revista que genera adicción.

  Lilith, diosa o demonio
  La secularización del Estado y de la sociedad
  Reflexión: Masones, por Catón
  La acacia
  ¿Libertad?, ¿igualdad?, ¿fraternidad?
  Masonería y el Opus Dei
  Trazado del H.·. Benito Juárez García
  Faraones negros
  Cuento: el simurg
  Amón: rey de dioses
  La anatomía del aura
  Isis, señora de la magia
  El ave fénix que surge de sus cenizas
  Poema: Naturaleza-mujer
 
  Nuevo tapiz

  Mónita
  El templo de Jesusalén en Mas.·.
  La masonería viva
  Retejamiento antiguo
  Numerología y la masonería
  Doce masones que ganaron el nobel
  Masonas ilustres
  Marcha
  Por la vereda de acacias
  Instrucción de 1er. grado
  Instrucción de 2do. grado
  Instrucción de 3er. grado
  Poemas masónicos
  Comic antimasónico
  El templo secreto
  Presentación: Arreos del grado 4-13
  Silencio
  Museo Masónico del Or.·. de Francia
  Versos aureos
  El puñal del Caballero Elegido de los Nueve
  Salomón
  Simbología del olivo
  Simbolismo del fuego
  La escuadra
  El mandil masónico
  Salario
  El terrible
  Friedrich Nietzsche: Las tres transformaciones del espíritu
  La diosa, la madre universal
  El viaje de mi vida reflejado en trilogías
  Ablusiones masónicas
  Sólo existe una masonería
  Cosmos dinámico de la logia
  El A.·. M.·. y los signos astrológicos del grado
  Las luces
  El desprendimiento de los metales
  El masón ante la sociedad
  El quinto viaje
  La estrella flamígera
   
 
 
  Copyright (c) 2009. Todos los derechos reservados. MasoneriaFemenina.com
Visitantes: 184159